Al fin me decido a hablarte desde este rincón. Creo que no te va a sorprender encontrarte a tu padre por aquí pero sí que sea para hablar contigo. Bueno, espera…vamos al origen de esta idea.
Me viene a la cabeza a los pocos días de tu nacimiento, aunque reconozco que la dejé muy parada por el motón de trabajo que se nos vino encima (no es excusa).
La vida y la muerte van ligadas la una a la otra y no estoy descubriendo nada nuevo. Siempre actuamos como si fuésemos a estar sobre la tierra hasta la eternidad. Posponemos para mañana cosas, momentos, vivencias, palabras, llamadas de teléfono. Y ese mañana no existe o no llega.
Nunca sabemos dónde se va a parar nuestro reloj y cuantas vivencias se nos quedaran atrás. Y quería decirte a través de este blog autobiográfico, quién es tu padre, de dónde viene y hablar de algunos temas contigo, desde mi experiencia. Y si en ese trayecto puedo ayudarte un poquito para cuando ya no esté, me daré por satisfecho y feliz. Ya! La idea es bonita y la tenía clara, pero nunca arrancaba.
Y un día, sucede algo. Ese algo es la muerte de un padre de leucemia un mes antes de que nazca su hijo. Perdona que te lo suelte así, nena. La pena te inunda, te cagas en los …de esa maldita enfermedad, piensas en esa familia destrozada, piensas en como será la vida para ellos a partir de ese momento, y llegas al punto en el que te pones en su lugar. Tu mente comienza a dispararse con cientos de imágenes de tu familia en esa situación y siendo tú el que ya no vas a estar, tu corazón a mil pulsaciones y no controlas alguna lágrima que otra por la impotencia ante como nos sacude la vida.
Es en ese momento cuando esta idea se clava en el corazón. Se clava y empieza a doler el pensar si podré llegar a tener estas conversaciones contigo o si solo podre hablarte aquí. Y pensar en que ya tenía que haber empezado ésto y aún no sabía ni como se hacía un blog, empezó a crearme una carga emocional que me saturaba por momentos. Por cierto, acabo de instalarlo, lo mismo aparezco en páginas que no debo, a ver si no la lío mucho! jejeje!
Así que aquí estoy, nena.
Es el comienzo…