El colegio

Hola nena, ¿qué tal estos días?¿qué tal te va o te ha ido en el colegio?

A mí, verdaderamente, me gustaba. Me encantaba los días que no había que ir, como a todos con esa edad, pero realmente no me costaba ir.

Siempre veía a los amigos y amigas con los que me llevaba realmente bien y esa idea siempre estaba por delante de la de no ir al colegio. En mi época eramos unos treinta y tantos en la clase, depende del año y yo siempre era el último de la clase, ya sabes, por el apellido. Jejeje, sí, lo sé, a ti también te pasa ¿verdad? pero tranquila, mola mucho ser el primero empezando por detrás sobre todo cuando todos te dicen: «Los últimos serán los primeros». Y yo me decía a mí mismo: «Pues sí» jajaja.

Había otra detalle que molaba mucho y era el día que el profesor decía que iba a preguntar la tarea. Te explico. Cuando decía ésto, el profesor cogía su carpeta anillada en la que tenía las fichas en papel de cada uno de los alumnos y en las que apuntaba nuestras incidencias, faltas y notas. Y aquí venía lo bueno de ser el último de la lista, el abría la carpeta al azar siempre por la zona intermedia, nunca se pegaba al principio o al final del listado de fichas, jajajaja y por eso casi nunca me preguntaba a mí. Pura estadística de la buena. Ésto no quitaba que llevara la tarea estudiada, porque una cosa es la estadística y otra era que te preguntase un día y si no sabías lo que te preguntaba, te volvía a preguntar siempre hasta que ya veía que controlabas el tema. Así que, ten en mente lo del apellido pero también estudia, y mucho, jajaja.

Mi asignatura favorita era gimnasia, matemáticas y ciencias naturales. Flojeaba en lengua e inglés. Ésto último siempre ha sido mi talón de Aquiles, cosa que con los años he ido intentando solventar, pero aunque estamos en ello aún queda.

Con el paso de los años valoras ese esfuerzo por parte de los profesores y su dura tarea de educar y enseñar dentro de todas las complicaciones que entraña esa profesión. Yo les agradezco a todos su granito de arena, de verdad de corazón. Yo no sería capaz de llevarme todo un año formativo dirigiendo una clase con treinta tantos niños y niñas. ¡Tiene que ser difícil a más no poder!

Tu comportamiento y actitud en el colegio pueden que determinen seguramente, que tu tiempo en él sea agradable o no. Te recomiendo llevarte bien con los compañeros, los enfrentamientos siempre es un tiempo perdido y desgasta mucho emocionalmente. Si tienes problemas en clase, te dicen cosas feas o incluso si no te lo hacen a tí pero sí a una amiga o amigo, acude siempre al profesor o nos lo dices a papá o a mamá, no temas que te llamen cosas como «chivata» o «entrometida», y si te amenazan, mucho peor, más motivo para avisar a los mayores pues nunca se sabe como pueden actuar esos compañeros. Hay que pararles los pies siempre, siempre.

En todos los colegios siempre están los niños o niñas que son más problemáticos por circunstancias que nunca se saben bien exactamente, y lo mejor que puedes hacer es no relacionarte con ellos. Sé que puede sonar mal y que a lo mejor debería decirte que hay que ser tolerante con ellos, intentar entenderlos y ayudarlos. Yo no soy psicólogo ni tú tampoco (no sé si ésto será así cuando lo leas) así que mi experiencia me dice ésto: puede que sí pero no siempre. Y aquí es lo mismo que te comentaba antes, la actitud de ellos también dejará entrever si es posible ayudarles por tu parte o por la de los mayores.  Ante la duda, tú a lo tuyo y con los amigos con los que te llevas bien y ya está. Evitarás meterte en líos y pasarlo mal.

Salvando que te he dicho antes, en esta etapa aprenderás muchas cositas muy chulas y harás muy buenos amigos ya veras. Yo me sigo viendo con muchos de ellos, en una quedada que hacemos todos los años en navidad. Ya te contaré también más sobre estas quedadas.

Un beso enorme nena y seguimos hablando, ¿vale?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *