Hola nena, ¿cómo te encuentras? ¿El tema chicas?
Pues la verdad es que lo pasé mal, ¡en serio! En el colegio digamos que no era una belleza pero tampoco feo, dentro de la media diría yo. Pero tenía un pequeño «problemilla», no grave, pero que me hacía pasarlo mal con el tema de las chicas. Era muy enamoradizo. En el momento que alguna amiga me trataba bien o nos divertíamos compartiendo juegos y empezaba a sentirme cómodo con ella, en mi cabeza se iniciaba el montaje de una «película idealizada» de momentos imaginarios de los dos siendo «pareja».
Añadimos a ésto que era un niño más bien tímido con respecto a declararle mi amor a las chicas y que también me iba a enamorar siempre de la chica a la que yo no le gustaba, y tenemos la combinación perfecta para una temporada de pasarlo mal a nivel emocional. Ésto duró hasta bien entrado los 14 años y recuerdo momentos muy angustiosos.
Así que la respuesta concreta a las chicas en la etapa del colegio es…ninguna, no llegué a estar con ninguna. Ni el primero ni el único al que le pasó, pasa o le pasará.
¿Cómo sobrellevé estos momentos o situaciones?
La verdad es que lo llevé mal, para que mentirte, pero se sale adelante. Siempre se sale adelante aunque no es fácil gestionar estas emociones a esa edad.
Tengo en mi historia momentos del tipo: me gusta una chica y no soy capaz de decirle que me gusta durante meses y durante ese tiempo siempre estoy pensando cómo decírselo, dónde decírselo, cuál puede ser su respuesta y qué le diré yo después, y sigo y sigo y sigo …y al final, pues nunca llego a decirle nada.
O momentos del tipo: me encanta una chica y cuando por fin voy a dar el paso para decirle que me gusta, me entero que ha empezado a «salir» (término que usábamos en mi época para referirnos a que eran pareja) con otro chico. De nuevo un chasco.
Y el más «doloroso», cuando te decides a contarle lo que sientes a una chica y te contesta: «No, te prefiero tener como amigo» jejeje… Estas palabras las escuchó papá hasta el aburrimiento. Aquí te voy a recomendar que si algún día te encuentras en la situación en la que un chico te dice que le gustas, que llegará, y él no te gusta a ti, seas muy dulce y lo más delicada posible. Es muy duro que la chica en la que piensas veinticuatro horas al día te diga con esa frase: «No me gustas, así que mantente como amigo si quieres seguir cerca de mi». Nunca sabes el esfuerzo que supone para una persona dar ese paso y romper esa barrera, si es tímida aún más.
Los años te dan muchísima perspectiva y claridad en cómo actuabas y por qué hacías las cosas de una manera o por qué te las tomabas de otra. Por eso te digo que era muy enamoradizo, no porque lo supiera en el colegio sino cuando empiezas a madurar y a buscar respuesta a cómo actuabas. También decirte que todos esos «NO» por parte de las chicas me ayudaron a cambiar en muchos aspectos de manera positiva. Intentaba corregir mi forma de hablar con las chicas para gustarles un poco, intentaba ser más cortés, estaba más atento a la chica que me gustaba para ver si podía averiguar si yo le gustaba antes de decirle lo que sentía por ella, y sobre todo fui aceptando que el rechazo era parte de ésto e hizo que poco a poco fuese perdiendo el miedo a decirle a alguna chica que me gustaba, aunque es verdad que esto tardó su tiempo.
Recomendarte si te ves en esta situación, que te gusta un chico o una chica, y dudas en decirle lo que sientes por el o ella. Que hagas lo que te dicte tu corazón dejando de lado el miedo. El miedo paraliza y mata los sueños. Jamás permitas que el miedo te impida avanzar o te paralice. Atrévete con todo lo que te propongas. Habrá veces que aciertes y otras que fallaras, aprende de los errores y sigue adelante, siempre hacia delante. Estas vivencias, por pequeñas que sean te ayudarán a desarrollar tu personalidad y crecer como persona. Como dijo Eric Butterworth: «No pases por la vida. Crece a lo largo de ella».
Bueno preciosa, volvemos a hablar en otro momento, ¿vale? Te quiere papá.