¡Esta asignatura no me gusta, papá!

Hola nena, ¿qué tal todo?

Qué rollo algunas asignaturas, ¿verdad? No te preocupes, suele pasar. Al principio tienes un volumen de asignaturas que tocan temas muy diversos pero sin profundizar mucho. Luego conforme vas avanzando en los cursos, vas profundizando un poco más en las materias y adquiriendo más conocimientos teóricos aunque siguen siendo materias variadas. Tómalo con paciencia porque todo ésto cambiará antes de lo que te imaginas.

Sí, antes de lo que piensas habrás llegado a un curso en el que tendrás que elegir una serie de asignaturas que estudiar en relación a la futura profesión a la que decidas dedicarte. Así que hay una época en la que estudias temas los cuales pueden parecerte un rollo por ser de una temática la cual no te agrada mucho o nada y conforme vayas avanzando en el estudio irán apareciendo esas asignaturas que más te gustan porque estarán orientadas a materias que te ayudarán a adquirir conocimientos para esa carrera-profesión que desees. De hecho, deberás ir eligiéndolas. Y disfrutarás mucho más del estudio.

En mi época esto sucedía cuando salías de la EGB (alrededor de los 13 o 14 años) y entrabas en el BUP (Bachillerato Universal Polivalente) o FP (Formación Profesional). En BUP entraban los que querían cursar más adelante una carrera universitaria y en el FP los que querían aprender un oficio desde un punto más técnico-práctico (electricista, fontanero, carpintero, etc.) Yo te voy a hablar del BUP pues es lo que yo cursé.

Recuerdo muy bien el cambio pues fue grande en muchos aspectos. A nivel de centro era más grande y estaba en la otra punta de la avenida donde estaba el colegio . Nosotros vivíamos justo en medio de esta avenida. Este detalle era curioso, me había llevado 9 años (prescolar y los ocho grados de la EGB) recorriendo esa avenida hacia un lado y ahora me iba a llevar otros 5 años (los tres grados de BUP y uno de COU… sí, repetí tercero de BUP, por eso no te salían las cuentas, jejejeje) recorriéndola hacia el lado contrario. Cada edificio estaba en puntas opuestas, así que me llevé 18 años encerrado en la misma avenida, jejejeje.

Había muchísimos más alumnos (clases de casi 40 compañeros). En aquel entonces solo había dos institutos y dos centros de FP, así que todos a amontonarnos jejeje. En mi clase no coincidí con nadie de mi colegio así que me tocó conocer gente a la fuerza.

Las asignaturas eran conocidas, pero con la diferencia de un profesor para cada una de ellas, cosa que en el colegio era raro. Bueno, digamos que en el colegio, la mayor parte de las asignaturas te las impartía tu tutor y algunas otras cambiabas de profesor.

Por supuesto la materia se complicaba y las explicaciones eran menos, digamos, «masticaditas».  Te tenías que buscar la vida en el estudio y que los profesores ya no estaban tan encima tuya a la hora del estudio. Digamos que empezaban a esperar de ti cierta madurez para el estudio.

Teníamos que cambiar de clase en algunas asignaturas en función, claro está, de la materia que se impartía. Normalmente estabas asignado a una clase  pero, por ejemplo, para dibujo técnico tenías que subir a la tercera planta y si luego en tu horario tenías «ciencias», pues tenías que bajar al aula/laboratorio de ciencias en la segunda planta. Si luego tenías «educación física» pues tenías que dirigirte a la zona exterior del campo de fútbol y baloncesto. Y tenías 5 minutos para cambiar de clase, pero no sólo tú, sino todo el instituto. Imagínate lo que se formaba en los pasillos, jejeje, era muy divertido.

También podías abandonar las instalaciones y salir fuera del edificio. Ya te comentaba que no estaban tan pendientes y que te exigían cierta madurez y ganas de estar allí. No perseguían a nadie pero si que te controlaban las faltas, así que si te pasabas, pues llamaban a tus padres, ¡lógico!

En 2º elegías alguna optativa pero aún no muy relevante y según el centro, pues todos no tenían las mismas. Y ya en 3º de BUP tenías que decidir la rama de estudio que ibas a tomar en relación a lo que te comentaba al principio, tu carrera elegida.

En resumen nena, ten paciencia con las asignaturas que te toquen. Todas te aportarán algo interesante cuando las estudies, además de ir moldeando tu cerebro para que vaya adquiriendo diversas capacidades de cálculo, destreza en los idiomas, capacidad de resolución de problemas, ampliar tu capacidad de memorización y de relacionar ideas. ¡Será genial, ya lo veras!

Como todo en la vida, hay momentos en los que te tocará tener vivencias no deseadas o menos gratificantes pero que te ayudarán a moldear tu carácter y tu forma de ser. Esos momentos serán como las asignaturas de cada curso escolar. Algunas mejores que otras pero de todas se aprende algo interesante. Esa es la mentalidad que hay que tener. Siempre pensando en positivo y luchando por seguir adelante, sabiendo que muchas son temporales, cambiando lo que no nos agrada y aprendiendo de ello por el camino.

Como dijo George Bernad Shaw, «La vida no trata sobre encontrarse a uno mismo, sino sobre crearse a uno mismo» Y la época de los 14 años es maravillosa para comenzar.

Princesa, te dejo solo por un ratito, ¿vale? Ya sabes, te quiero desde donde esté en este momento.

Papá, y el tema chicas ¿qué?

Hola nena, ¿cómo te encuentras? ¿El tema chicas?

Pues la verdad es que lo pasé mal, ¡en serio! En el colegio digamos que no era una belleza pero tampoco feo, dentro de la media diría yo. Pero tenía un pequeño «problemilla», no grave, pero que me hacía pasarlo mal con el tema de las chicas. Era muy enamoradizo. En el momento que alguna amiga me trataba bien o nos divertíamos compartiendo juegos y empezaba a sentirme cómodo con ella, en mi cabeza se iniciaba el montaje de una «película idealizada» de momentos imaginarios de los dos siendo «pareja».

Añadimos a ésto que era un niño más bien tímido con respecto a declararle mi amor a las chicas y que también me iba a enamorar siempre de la chica a la que yo no le gustaba, y tenemos la combinación perfecta para una temporada de pasarlo mal a nivel emocional. Ésto duró hasta bien entrado los 14 años y recuerdo momentos muy angustiosos.

Así que la respuesta concreta a las chicas en la etapa del colegio es…ninguna, no llegué a estar con ninguna. Ni el primero ni el único al que le pasó, pasa o le pasará.

¿Cómo sobrellevé estos momentos o situaciones?

La verdad es que lo llevé mal, para que mentirte, pero se sale adelante. Siempre se sale adelante aunque no es fácil gestionar estas emociones a esa edad.

Tengo en mi historia momentos del tipo: me gusta una chica y no soy capaz de decirle que me gusta durante meses y durante ese tiempo siempre estoy pensando cómo decírselo, dónde decírselo, cuál puede ser su respuesta y qué le diré yo después, y sigo y sigo y sigo …y al final, pues nunca llego a decirle nada.

O momentos del tipo: me encanta una chica y cuando por fin voy a dar el paso para decirle que me gusta, me entero que ha empezado a «salir» (término que usábamos en mi época para referirnos a que eran pareja) con otro chico. De nuevo un chasco.

Y el más «doloroso», cuando te decides a contarle lo que sientes a una chica y te contesta: «No, te prefiero tener como amigo» jejeje… Estas palabras las escuchó papá hasta el aburrimiento. Aquí te voy a recomendar que si algún día te encuentras en la situación en la que un chico te dice que le gustas, que llegará, y él no te gusta a ti, seas muy dulce y lo más delicada posible. Es muy duro que la chica en la que piensas veinticuatro horas al día te diga con esa frase: «No me gustas, así que mantente como amigo si quieres seguir cerca de mi». Nunca sabes el esfuerzo que supone para una persona dar ese paso y romper esa barrera, si es tímida aún más.

Los años te dan muchísima perspectiva y claridad en cómo actuabas y por qué hacías las cosas de una manera o por qué te las tomabas de otra. Por eso te digo que era muy enamoradizo, no porque lo supiera en el colegio sino cuando empiezas a madurar y a buscar respuesta a cómo actuabas. También decirte que todos esos «NO» por parte de las chicas me ayudaron a cambiar en muchos aspectos de manera positiva. Intentaba corregir mi forma de hablar con las chicas para gustarles un poco, intentaba ser más cortés, estaba más atento a la chica que me gustaba para ver si podía averiguar si yo le gustaba antes de decirle lo que sentía por ella, y sobre todo fui aceptando que el rechazo era parte de ésto e hizo que poco a poco fuese perdiendo el miedo a decirle a alguna chica que me gustaba, aunque es verdad que esto tardó su tiempo.

Recomendarte si te ves en esta situación, que te gusta un chico o una chica, y dudas en decirle lo que sientes por el o ella. Que hagas lo que te dicte tu corazón dejando de lado el miedo. El miedo paraliza y mata los sueños. Jamás permitas que el miedo te impida avanzar o te paralice. Atrévete con todo lo que te propongas. Habrá veces que aciertes y otras que fallaras, aprende de los errores y sigue adelante, siempre hacia delante. Estas vivencias, por pequeñas que sean te ayudarán a desarrollar tu personalidad y crecer como persona. Como dijo  Eric Butterworth: «No pases por la vida. Crece a lo largo de ella».

Bueno preciosa, volvemos a hablar en otro momento, ¿vale? Te quiere papá.

 

El colegio

Hola nena, ¿qué tal estos días?¿qué tal te va o te ha ido en el colegio?

A mí, verdaderamente, me gustaba. Me encantaba los días que no había que ir, como a todos con esa edad, pero realmente no me costaba ir.

Siempre veía a los amigos y amigas con los que me llevaba realmente bien y esa idea siempre estaba por delante de la de no ir al colegio. En mi época eramos unos treinta y tantos en la clase, depende del año y yo siempre era el último de la clase, ya sabes, por el apellido. Jejeje, sí, lo sé, a ti también te pasa ¿verdad? pero tranquila, mola mucho ser el primero empezando por detrás sobre todo cuando todos te dicen: «Los últimos serán los primeros». Y yo me decía a mí mismo: «Pues sí» jajaja.

Había otra detalle que molaba mucho y era el día que el profesor decía que iba a preguntar la tarea. Te explico. Cuando decía ésto, el profesor cogía su carpeta anillada en la que tenía las fichas en papel de cada uno de los alumnos y en las que apuntaba nuestras incidencias, faltas y notas. Y aquí venía lo bueno de ser el último de la lista, el abría la carpeta al azar siempre por la zona intermedia, nunca se pegaba al principio o al final del listado de fichas, jajajaja y por eso casi nunca me preguntaba a mí. Pura estadística de la buena. Ésto no quitaba que llevara la tarea estudiada, porque una cosa es la estadística y otra era que te preguntase un día y si no sabías lo que te preguntaba, te volvía a preguntar siempre hasta que ya veía que controlabas el tema. Así que, ten en mente lo del apellido pero también estudia, y mucho, jajaja.

Mi asignatura favorita era gimnasia, matemáticas y ciencias naturales. Flojeaba en lengua e inglés. Ésto último siempre ha sido mi talón de Aquiles, cosa que con los años he ido intentando solventar, pero aunque estamos en ello aún queda.

Con el paso de los años valoras ese esfuerzo por parte de los profesores y su dura tarea de educar y enseñar dentro de todas las complicaciones que entraña esa profesión. Yo les agradezco a todos su granito de arena, de verdad de corazón. Yo no sería capaz de llevarme todo un año formativo dirigiendo una clase con treinta tantos niños y niñas. ¡Tiene que ser difícil a más no poder!

Tu comportamiento y actitud en el colegio pueden que determinen seguramente, que tu tiempo en él sea agradable o no. Te recomiendo llevarte bien con los compañeros, los enfrentamientos siempre es un tiempo perdido y desgasta mucho emocionalmente. Si tienes problemas en clase, te dicen cosas feas o incluso si no te lo hacen a tí pero sí a una amiga o amigo, acude siempre al profesor o nos lo dices a papá o a mamá, no temas que te llamen cosas como «chivata» o «entrometida», y si te amenazan, mucho peor, más motivo para avisar a los mayores pues nunca se sabe como pueden actuar esos compañeros. Hay que pararles los pies siempre, siempre.

En todos los colegios siempre están los niños o niñas que son más problemáticos por circunstancias que nunca se saben bien exactamente, y lo mejor que puedes hacer es no relacionarte con ellos. Sé que puede sonar mal y que a lo mejor debería decirte que hay que ser tolerante con ellos, intentar entenderlos y ayudarlos. Yo no soy psicólogo ni tú tampoco (no sé si ésto será así cuando lo leas) así que mi experiencia me dice ésto: puede que sí pero no siempre. Y aquí es lo mismo que te comentaba antes, la actitud de ellos también dejará entrever si es posible ayudarles por tu parte o por la de los mayores.  Ante la duda, tú a lo tuyo y con los amigos con los que te llevas bien y ya está. Evitarás meterte en líos y pasarlo mal.

Salvando que te he dicho antes, en esta etapa aprenderás muchas cositas muy chulas y harás muy buenos amigos ya veras. Yo me sigo viendo con muchos de ellos, en una quedada que hacemos todos los años en navidad. Ya te contaré también más sobre estas quedadas.

Un beso enorme nena y seguimos hablando, ¿vale?

Papá, y de pequeño, ¿qué?

Hola nena!

¿De pequeño? Pues como te contaba en el anterior post, el origen de papá, he vivido con los abuelos una infancia cómoda y divertida. Cómoda por no tener problemas con familiares ni de dinero o salud y divertida porque nuestra familia ha tenido esa actitud siempre. Y no porque no le sucedieran cosas.

A ver, me voy a explicar un poco mejor, porque no quiero liarte. Cuando hablo de la familia me refiero a los abuelos Manolo y María del Carmen (la Abu), la tita Carmen y papá. Nosotros somos tu núcleo más cercano por mi parte, pero el abuelo tiene hermanos y ellos a su vez hijos, y la Abu, no tiene hermanos, pero sí muchos primos, que han crecido todos juntos tratándose entre ellos como hermanos. Ellos también forman parte de la familia. Y claro, en una familia tan grande, siempre sucede algo no deseado. Ya te hablaré de ellos en otro momento pues papá ha compartido muchos buenos ratos con todos, sobre todo de vacaciones en Rota (Cádiz).

Pues eso, que también han pasado episodios desagradables pero por lo general siempre se ha tenido una actitud positiva y alegre. Y eso lo inculcaban los mayores a los pequeños. Yo siempre me he reído mucho y como decía la Abu, «me quedaba a oscuras». ¿El motivo? Que al tener los ojos rasgados y empezar a reírme, cerraba los ojos y no veía nada, jajajaja…y me sigue pasando.

Me encantaba jugar en el recreo del colegio con los compañeros. Yo estuve en el Colegio Público Pedro Gutiérrez. Teníamos un par de canastas de baloncesto, un par de porterías de fútbol sala en una explanada enorme y toda la imaginación que pudieras echarle, para disfrutar corriendo y saltando unos detrás de otros. Juegos como el «pilla-pilla«, «canicas«, «el escondite«, «al trompo«, «el conejo de la suerte» y muchos más.

Tuve suerte con los profesores. No tengo ni un mal recuerdo de ellos. Es verdad que no era un niño problemático e imagino que por ello nunca tropecé con alguno. ¿Y las notas? ¿No me preguntas por las notas nena? jajajaja.

Sacaba sobresaliente en todo, jajaja…noooooo, es bromaaaa!! Estaba en la media. De buena conducta en clase y aplicado. Aunque no el más listo ni por asomo. Al menos, yo me recuerdo así. No repetí ningún curso en la EGB. EGB eran las siglas de «Educación General Básica», antiguo sistema de enseñanza que había en España. La verdad que cuando leas ésto no sé que sistema estará vigente, ¡a saber! Decirte que has empezado en el sistema LOMCE.

Siempre he practicado mucho ejercicio, de pequeño siempre estaba corriendo, saltando, jugando a la pelota. La Abu me apuntó una temporada a karate cuando tenía unos 6 años, me gustó pero no me enganchó en ese momento, no fue hasta los 14 años cuando retomé las artes marciales. Al fútbol jugaba con los amigos del colegio y del barrio, pero no me gustaba especialmente. Y llegó el baloncesto, a los 9 años me enganchó y durante algunos años jugué mucho pero también lo dejé.

Digamos que en mi infancia practiqué varios deportes, sobre todo de equipo, y disfruté mucho. Me reí en grande con los amigos, las tardes las pasaba prácticamente enteras jugando en la calle con ellos menos el tiempo de hacer la tarea y estudiar. Que momentazos más divertidos y que de cosas descubríamos. Cosas que con esa edad eran increíbles.

Entenderás todo ello con el tiempo, si no lo sabes ya. El mundo está formado en ese momento por un circulo pequeño que engloba tu familia, el colegio y la calle o plaza donde vives, también en algunos casos, el lugar donde vas de vacaciones. Y no percibes lo maravilloso que es esa época hasta que comienzas a crecer y la vas viendo como se retira poco a poco para dar paso a un nuevo mundo más amplio con más gente por conocer y en continuo cambio. Comienzas a tomar conciencia de que vienen cambios, lo notas tanto fuera como dentro de ti. Es la despedida de la niñez. Hay amigos del colegio que van a estudiar a un lugar distinto al tuyo, amigos del barrio con los que ya no coincides tanto…¡Qué de cambios! ¿verdad cariño?

¿Cómo te ha ido a ti en esta etapa, nena? Espero que mamá y yo hayamos sabido acompañarte como es debido y aportarte lo necesario. Eso sí, reír te garantizo que te vas a reír, de hecho, ya lo haces y mucho. Cosa que nos encanta a mamá y a mí.  Revisa los vídeos que tienes de pequeña y veras que es verdad, jajajaja…me encanta verlos de vez en cuanto.

Me apunto para la siguiente contarte más cosas que no me dan tiempo ya hoy.

Disfruta y ríe siempre, ¿vale?. Te quiero infinito, estés donde estés, y desde donde me encuentre en el momento que leas ésto, ¿ok?

El origen de papá…

Hola nena de nuevo…

Hoy te voy a contar de dónde viene papá. No voy a contarte el «rollito» típico de familia muy humilde que se ha hecho así mismo. Bueno, la segunda parte no deja de ser cierta, en parte, ya que todos en realidad tenemos que hacernos a nosotros mismos con la diferencia de la ayuda que se recibe por parte de los que te rodean y qué haces con esa ayuda. Todos, absolutamente todos, necesitamos ayuda en algún momento de nuestras vidas. Ya volveremos a éste tema más adelante…

Los abuelos eran gente normal, con trabajos normales y de nivel de estudios bajos. Papá nació en Sevilla (España) en una época (año 1979) en la que con el sueldo de uno de los papás (me refiero a los abuelos) se podía cubrir los gastos básicos de la familia y vivir bien. El abuelo Manolo fue un buen electricista al que nunca le faltó el trabajo. Te hablo ahora mismo en pasado pues se ha jubilado definitivamente este año 2018 con 65 años. Lo más seguro es que cuando llegues a leer ésto,  la edad de jubilación sea aún más alta debido a la mejora en la calidad de vida y que la innovación en las ciencias de la salud habrán hecho que seamos más longevos, digo yo!! Vete a saber!!…

La «abu Mari Carmen», como te gusta llamarla, ha trabajado en distintos trabajos desde joven pero siempre de poco tiempo, en una fabrica de aceitunas, de costurera, limpiadora del hogar y por último de limpiadora en un hotel. Pero fueron periodos de trabajo muy espaciados en el tiempo unos de otros y prácticamente se dedicó cuando ya nació papá a cuidarme. Bueno, recuerda que a los dos años de nacer papá, nació la tita. Se dedicó a cuidarnos a tiempo completo.

Papá solo puede decirte que fue muy feliz en esa época que recuerda ya muy retirada de este presente, jejeje…que nostalgia!! Vivíamos genial en una pequeña casa en Alcalá de Guadaíra la cual se vendió cuando papá empezó a trabajar…Ya volveré a este tema también.

Bueno preciosa, lo dejo por hoy. El próximo día te sigo contando cosas de cuando pequeño, ¿vale? Ahora voy a llamar a casa para hablar contigo y mamá…jejeje…te quiero nena.

 

¡Hola nena soy papa!

Al fin me decido a hablarte desde este rincón. Creo que no te va a sorprender encontrarte a tu padre por aquí pero sí que sea para hablar contigo. Bueno, espera…vamos al origen de esta idea.

Me viene a la cabeza a los pocos días de tu nacimiento, aunque reconozco que la dejé muy parada por el motón de trabajo que se nos vino encima (no es excusa).

La vida y la muerte van ligadas la una a la otra y no estoy descubriendo nada nuevo. Siempre actuamos como si fuésemos a estar sobre la tierra hasta la eternidad. Posponemos para mañana cosas, momentos, vivencias, palabras, llamadas de teléfono. Y ese mañana no existe o no llega.

Nunca sabemos dónde se va a parar nuestro reloj y cuantas vivencias se nos quedaran atrás. Y quería decirte a través de este blog autobiográfico, quién es tu padre, de dónde viene y hablar de algunos temas contigo, desde mi experiencia. Y si en ese trayecto puedo ayudarte un poquito para cuando ya no esté, me daré por satisfecho y feliz. Ya! La idea es bonita y la tenía clara, pero nunca arrancaba.

Y un día, sucede algo. Ese algo es la muerte de un padre de leucemia un mes antes de que nazca su hijo. Perdona que te lo suelte así, nena. La pena te inunda, te cagas en los …de esa maldita enfermedad, piensas en esa familia destrozada, piensas en como será la vida para ellos a partir de ese momento, y llegas al punto en el que te pones en su lugar. Tu mente comienza a dispararse con cientos de imágenes de tu familia en esa situación y siendo tú el que ya no vas a estar, tu corazón a mil pulsaciones y no controlas alguna lágrima que otra por la impotencia ante como nos sacude la vida.

Es en ese momento cuando esta idea se clava en el corazón. Se clava y empieza a doler el pensar si podré llegar a tener estas conversaciones contigo o si solo podre hablarte aquí. Y pensar en que ya tenía que haber empezado ésto y aún no sabía ni como se hacía un blog, empezó a crearme una carga emocional que me saturaba por momentos. Por cierto, acabo de instalarlo, lo mismo aparezco en páginas que no debo, a ver si no la lío mucho! jejeje!

Así que aquí estoy, nena.

Es el comienzo…